La Fraternidad Escolapia de la presencia de Cochabamba encontró una forma creativa y atractiva de profundizar su formación este año: mediante un juego dinámico que unió aprendizaje, intercambio y espíritu escolapio. La propuesta aportó ligereza al encuentro y favoreció la integración de los participantes, que pudieron experimentar los valores fundamentales de la espiritualidad calasancia de una manera práctica y divertida.
Más que una actividad recreativa, la dinámica se convirtió en un espacio de reflexión y fortalecimiento del camino comunitario, reafirmando el compromiso con la misión escolapia y el crecimiento colectivo. Una experiencia que demuestra que aprender, en la vivencia escolapia, también puede ser sinónimo de alegría y fraternidad.

