A principios de este mes, la Casa Calasanz, en Belo Horizonte, continúa con los preparativos para recibir a los niños que serán acogidos en el nuevo espacio de Itaka-Escolápios.
Durante su visita, el padre Javier, Sch.P., pudo conocer de cerca la casa y acompañar este momento de preparación. Cada detalle va tomando forma para que, muy pronto, la Casa Calasanz pueda abrir sus puertas y convertirse en un espacio de acogida, convivencia y nuevas oportunidades para los niños.
Un paso más que concreta la misión de Itaka-Escolápios de estar presente junto a los niños y adolescentes, creando espacios que contribuyan a su desarrollo y a la construcción de nuevos caminos.

